No es un folleto: es lo que ya está pasando en el territorio. Estos números crecen conforme el programa Guardianes de la Selva se expande, familia por familia y hectárea por hectárea.
ACC no es una organización benéfica. Cada cifra que vas a ver en esta página es el resultado directo de la venta de café.
Mientras más café se vende, más selva se planta y más familias prosperan. No hay donaciones, no hay bonos de carbono, no hay asistencialismo: hay un modelo comercial en el que comprar café es sembrar bosque y pagar mejor a quien lo cultiva. La calculadora de abajo te muestra, en vivo, cuál es tu parte.
Elige cuántas tazas de café tomas al mes. Por cada 10 libras compradas con ACC sembramos un árbol nativo en la Amazonía colombiana — custodiado por 30 años.
Estimación ilustrativa: 1 libra de café ≈ 30 tazas · cada 10 libras compradas siembran 1 árbol nativo. Equivalencias de CO₂ basadas en la U.S. EPA Greenhouse Gas Equivalencies Calculator.
En 30 años, una sola familia del piloto habrá capturado 874,9 toneladas de CO₂ —el equivalente a sacar más de 190 autos de circulación durante un año.
Equivalencias basadas en la U.S. EPA Greenhouse Gas Equivalencies Calculator.
La parte económica no se cuenta con proyecciones ni con multiplicadores. Se cuenta con un compromiso simple y verificable.
La prosperidad de una familia caficultora no depende de promesas a futuro: depende de un precio justo hoy y de la certeza de que ese precio se va a repetir el año entrante.
Pagamos a cada caficultora entre 15% y 30% más que el precio de referencia del mercado, sin descuentos ni intermediarios.
El precio se fija y se comunica antes de la cosecha — no depende de la volatilidad ni de cómo cierre el ciclo: la familia siembra sabiendo cuánto recibirá.
Una década de relación comercial estable. No es un piloto ni una promesa: es un acuerdo firmado que sostiene la planificación familiar y la inversión en la finca.
No publicamos proyecciones de ingresos, ni multiplicadores de salario mínimo, ni curvas de prosperidad: la transformación económica es real, pero la honramos contando solo lo que ya está pactado y firmado.
Colombia es el segundo país más biodiverso del planeta y el primero en especies de aves. Cada hectárea que restauramos devuelve un hogar a este ecosistema.
Cada hectárea reforestada conecta fragmentos de bosque y permite el tránsito de fauna entre territorios que antes estaban aislados.
Las familias monitorean la biodiversidad con cámaras trampa en sus territorios, creando un registro vivo de la fauna que regresa al bosque restaurado.
Del café de altura del Huila a la selva profunda del Amazonas. Pasa el cursor o toca cada territorio.
Origen de nuestro café arábica de especialidad, cultivado en altura sobre suelos volcánicos.
Nuestro objetivo: llegar al 60% de las comunidades indígenas de los tres departamentos amazónicos.
Desde tu compra hasta el territorio. No pedimos que confíes a ciegas: hay un sistema serio detrás de cada cifra de esta página.
Cada compra queda ligada a un lote, una familia y una parcela con perímetro registrado.
Nuestra ONG aliada ejecuta la reforestación y el acompañamiento técnico en territorio.
Cada hectárea sembrada queda bajo custodia verificable durante tres décadas.
Cámaras trampa, app móvil y registro fotográfico documentan el crecimiento del bosque.
Llévate a casa un origen con nombre propio y siembra selva con cada libra.
Trazabilidad completa y un relato de impacto verificable para tu marca.
Desarrollo territorial replicable, medible y con custodia a 30 años.
Nuestro programa de reforestación es ejecutado por Fundación Selva Viva, nuestra ONG aliada. Cada árbol nativo es sembrado y custodiado por 30 años por las comunidades indígenas que lo plantan.
Comunidades indígenas como protagonistas de su futuro
Cuatro departamentos, una misma relación: contrato de compra garantizado y titularidad de los cultivos desde el día uno.
Cada familia es propietaria de sus cultivos desde el día uno y socia comercial con contrato de compra garantizado. No reciben ayuda: construyen patrimonio.
La región más diversa del continente
Vaupés alberga más de 25 lenguas indígenas vivas. Cada familia que se vincula al programa fortalece la permanencia de estas culturas en su propio territorio.
Una alternativa real a la economía ilícita
El programa genera ingresos lícitos en territorios históricamente afectados por la coca. Cada hectárea de café, cacao o ají es una hectárea que no se dedica al cultivo ilícito.
Futuro para los jóvenes del territorio
Profesionalizar la agricultura amazónica crea ocupación y propósito para jóvenes que de otra forma enfrentan el reclutamiento por grupos armados o la migración forzada.
Lo que dicen las caficultoras del Huila